¿Qué esperar de la CIDH?

Por. Antonio Secato

Con la caída del muro de Berlín y la transformación de la burocracia estalinista en burguesías en los mal llamados países socialistas, una nueva ideología se impuso en la mayoría de las corrientes que se reclamaban de los trabajadores o de la izquierda. Anteriormente era común escuchar la famosa frase de los cubanos de que la OEA era la agencia de las colonias del imperialismo norteamericano en América Latina y lo mismo la ONU, pues en estos organismos nunca se pudo sacar una resolución condenando los crímenes realizados por Estados Unidos o el sionismo contra la población oprimida de Palestina.

Se impuso recientemente la moda de mirar los organismos internacionales como entidades neutrales, que imparten “justicia”, que serían imparciales y en las cuales se puede depositar la confianza para que las víctimas de los crímenes de dictaduras o de los gobiernos criminales sean reparadas. En esa perspectiva es necesario mirar la visita de Comisión Interamericana de los Derechos Humanos CIDH a nuestro país, a investigar los crímenes cometidos por el gobierno de Duque contra la población que se manifestaba en todo el país.

LA VISIÓN DEL URIBISMO

Por supuesto, representantes de ultraderecha, como María Fernanda Cabal, Paloma Valencia y toda la cúpula del uribismo ven a la CIDH como agentes del “comunismo internacional”, que no tienen qué meterse en los asuntos internos de nuestra “democracia” porque la participación de las personas de bien (Paramilitares) cuidados por la policía en las barricadas, disparando a personas que no tienen sino palos o piedras para defenderse, era en legítima defensa de la santo sacra propiedad privada y de los bienes adquiridos por ellos, la gran mayoría adquiridos por el desplazamiento forzado, los asesinatos de luchadores sociales, el narcotráfico o la corrupción de las arcas estatales.

Ellos que venían pidiendo la intervención de los organismos internacionales contra el gobierno de Maduro, dejaron al descubierto su doble moral y el hecho de que no son ningunos demócratas cuando se les propuso la investigación de los crímenes cometidos por este gobierno.

Ante la presión internacional, al final tuvieron que aceptar la visita de la Comisión con la condición de que primero tenían que reunirse con los organismos del Estado, todos manejados por el uribismo, desde la Fiscalía hasta la Defensoría del Pueblo, haciendo montajes de los videos realizados por las personas que participaban en las protestas y por supuesto tratando de demostrar que los “vándalos” son parte  de un complot internacional agenciado por Maduro en Venezuela y los cubanos y que las protestas están infiltradas por terroristas.

UNA VISIÓN REVOLUCIONARIA

Pero nosotros los Socialistas Revolucionarios, es importante la denuncia internacional de los crímenes cometidos por el gobierno de Duque y la presencia en el país de organismos internacionales de derechos humanos, pero creemos que no podemos depositar ninguna confianza en  organismos internacionales, porque en últimas  lo que prima en sus actuaciones y en las sentencias que de ellas se emanan son juicios más políticos que en derecho orientados o limitados a los intereses de los países imperialistas que los dominan.

Nosotros no negamos que es importante recopilar las pruebas y presentar las denuncias ante estos organismos, así como cuando las organizaciones sindicales ponen quejas ante el Ministerio del trabajo, que en la mayoría de las veces terminan siendo archivadas por vencimiento de términos, porque “no hay” funcionarios que puedan realizar estas investigaciones, como acaba de suceder con infinidad de procesos de corrupción, almacenados en la Procuraduría, donde están implicados altos funcionarios de los partidos que participan en la Coalición del Gobierno (Centro Democrático, Cambio Radical, Liberal y conservador), entre los que se encuentran las denuncias por Reficar, Odebrech, La Ruta del Sol, etc.

Estamos de acuerdo en que se hayan presentado las denuncias, y estuvimos en primera línea exigiendo que esta Comisión tomara medidas contra la masacre del gobierno de Duque.Puesto que estamos convencidos de que se trata de crímenes de Estado, de que los policías no han actuado por iniciativa propia, como hoy quieren hacernos creer, sino siguiendo la  orden de mando de los altos funcionarios del Gobierno, desde el propio presidente Duque y el Ministro de defensa Molano. No se trata de que la fiscalía o los organismos de investigación del Estado pongan a algunos mandos medios como los responsables o chivos expiatorios sino que condenen al presidente Duque como criminal, pues fueron sus discursos estigmatizantes, sus llamados a desplegar toda la fuerza y sus declaraciones indulgentes las que motivaron las actuaciones en cada caso,  tan solo varios días después de que se demostró con suficientes material de video, que la policía cometía los crímenes salió a pronunciarse diciendo que era posible que se hubiera cometido “excesos” en el Paro Nacional y continuó como si nada apoyando sus actuaciones.

Seguramente, esta comisión emitirá un comunicado del mismo talante que el emitido antes de la visita el día 25 de mayo, expresando su gran preocupación por las múltiples violaciones a los Derechos Humanos, y exhortando respetuosamente al Gobierno a honrar sus obligaciones internacionales velando por los derechos de todos los ciudadanos, pero muy posiblemente no pasará de ser eso: una recomendación política que afectará la ya desprestigiada imagen externa de Duque. Porque a pesar de que se diga que el gobierno norteamericano mira con ojos críticos al gobierno colombiano, la realidad es que continúa apoyando militarmente a las fuerzas represivas colombianas, aún en medio de las denuncias que se realizaban a nivel internacional sobre los crímenes cometidos por los agentes paraestatales como el asesinato continuo de luchadores, e independientemente de eso,  los gobernantes de este país siempre han actuado como lacayos incondicionales del gobierno norteamericano.

La única salida que hoy seguiremos reclamando, a pesar de que Petro y la mayoría de las organizaciones que se dicen representar a los trabajadores traten de decir que Duque es solo un títere o un prisionero de Uribe, es la que vienen reclamando miles de jóvenes y manifestantes que en la calles siguen gritando FUERA DUQUE ASESINO. Igualmente, llamamos a la solidaridad internacional entre los trabajadores y los pueblos, llamamos a que en cada país los luchadores exijan la ruptura de relaciones diplomáticas con el Gobierno Duque.

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