Las luchas y los derechos del magisterio y cómo votar el 11 de marzo

Los maestros del país debemos decidir el 11 de marzo cómo participar en las elecciones parlamentarias y, si votamos, por quién o cómo hacerlo.

La decisión que adoptemos tendrá gran repercusión sobre nuestras luchas futuras y sobre los derechos de miles de docentes. En el Congreso se discuten y aprueban todas las leyes sobre la educación y sobre nuestra actividad profesional. Por eso nosotros, directivos y ex directivos sindicales, activistas y maestros de base, lo invitamos a una reflexión para adoptar la mejor decisión.

No apoyar a ningún candidato

Por nuestras luchas durante décadas, por nuestra experiencia diaria enfrentando los planes y medidas de los diversos gobiernos, miles de maestros nos reconocemos como trabajadores, parte de los explotados y oprimidos del país; similares a los obreros, campesinos pobres, indígenas, afrodescendientes; con intereses y necesidades comunes a todos ellos.

Ningún maestro debería apoyar, ni votar, a candidatos de los partidos que representan directa y claramente a los explotadores y opresores, a quienes siempre han gobernado al servicio de los intereses de una ínfima minoría. Llamamos a no depositar un solo voto por candidatos de partidos como el Liberal, el Conservador, de la U, Cambio Radical, Centro Democrático, Opción ciudadana, de grupos religiosos o similares.

Todos los representantes y candidatos de esos partidos han sido, son o serán, enemigos directos de nuestros derechos en el Congreso. Todos ellos respaldarán las políticas educativas dictadas por el imperialismo a través de los organismos internacionales, políticas que lesionan nuestros derechos y los del conjunto de la comunidad educativa y que buscan disciplinar la educación bajo el mundo de los negocios y convertirla en mercancía, para ayudar a recuperar, las ganancias afectadas por las crisis económicas.

Un voto que se nos viene en contra

En forma sistemática los distintos gobiernos han realizado un ataque contra derechos y conquistas del magisterio. También en forma sistemática el gremio se ha movilizado y luchado en paros nacionales (2013,2015, 2017 y 2018) tratando de frenar esos ataques. Pero un obstáculo es que la mayoría de los dirigentes de nuestros sindicatos y del Comité Ejecutivo de la Fecode defienden e impulsan las políticas de partidos llamados de izquierda como el Polo, el MOIR, el Partido Comunista, la UP, ASI, Alianza Verde, etc. Por la política de colaboración, conciliación y concertación de esos partidos con los diversos gobiernos, aplicada a través de la dirección sindical burocrática de Fecode, el magisterio ha sufrido derrotas y retrocesos constantes.

Cada que hay elecciones, una buena cantidad de dirigentes sindicales avalados por esos partidos intentan dar el salto para convertirse en parlamentarios. Así lo han hecho: Jaime Dussán, Jorge Guevara, Senén Niño, Gloria Inés Ramírez, Boris Montes de Oca, Whitney Chávez, Luis Carlos Avellaneda y lo hacen actualmente Tarcisio Mora, Over Dorado, Libardo Enrique Ballesteros. Lo nefasto no es que dirigentes de las organizaciones sindicales o populares participen de la lucha política, o incluso busquen ser elegidos a las corporaciones públicas. Lo nefasto es la política y actividad que allí realizan, que en nada se diferencia de la que antes hacían como dirigentes sindicales burocráticos: una política de colaboración y de “dejar pasar” las medidas del gobierno contra el gremio, de sembrar esperanzas en que con argumentos y habilidad van a convencer a las mayorías de los partidos burgueses de que voten proyectos a favor de los trabajadores. Nunca utilizan esos puestos como realmente deberían utilizarse, colocándolos al servicio de la lucha y movilización directa para derrotar las decisiones gubernamentales. Muchos de ellos, por el contrario, se aprovechan, incluso se corrompen, apoyando los planes de los gobiernos, por favores y prebendas para ellos o sus familiares. No creemos más en estos partidos que se dicen de izquierda pero colaboran desde las alcaldías, secretarías de educación o el congreso con la aplicación de las políticas de la derecha.

Por lo anterior, el voto honesto de miles de maestros a esos dirigentes burocráticos ha terminado por venirse en contra del gremio y es un voto que no nos sirve. Es una ilusión pensar que algunos discursos en el parlamento, algunos debates a un ministro o un proyecto de ley que quedará archivado son de gran ayuda para nuestra lucha. Esa representación parlamentaria de quienes antes fueron dirigentes sindicales, por la política que defienden, se ha convertido en una pieza de la yunta que –unida a la dirección sindical propiamente dicha– ha sido factor decisivo para las derrotas que nos ha propinado el gobierno y el retroceso que hemos tenido.

Una opción propia, de lucha y protesta: el voto en blanco

Nosotros, al llamar a votar en blanco, expresamos el rechazo del gremio a las políticas educativas del gobierno. Votar en blanco se convierte, también, en un rechazo a la dirección sindical burocrática que ha permitido que esas políticas avancen y a los partidos de los cuales depende esa dirección y a sus políticas conciliadores con los gobiernos.

Al votar en blanco expresamos nuestro rechazo a los métodos de dirección burocrática agenciados por la enorme mayoría de dirigentes, que dependen políticamente de los partidos “de izquierda” a los cuales nos llaman a respaldar. Expresamos nuestro especial el rechazo a la aceptación por parte del Comité Ejecutivo de Fecode y su Junta Nacional, en los Acuerdos del 2017, del carácter de nuestro trabajo como un servicio público esencial; lo cual deja manos libres al gobierno para justificar sanciones y medidas contra las luchas del gremio como ya está sucediendo con los pilotos de Avianca. Rechazamos el acuerdo de Fecode con la Ministra en el que se nos llama a sustituir el poder de las bases por una comisión burocrática de seguimiento.

Votar en blanco es un voto útil para inhabilitar a todos los actuales candidatos y generar un hecho de dimensión política nacional que abra nuevas perspectivas para la lucha del magisterio y de los trabajadores, explotados y oprimidos del país.

Al respaldar este llamamiento nos comprometemos a continuar luchando, infatigablemente, por la construcción de una nueva dirección política y sindical, verdaderamente revolucionaria, para el magisterio y los trabajadores del país. Sólo esa dirección merecería que los trabajadores respaldemos con nuestro voto su postulación a las corporaciones públicas, de algunos de sus dirigentes. Actualmente, en las parlamentarias, ningún candidato nos representa. Por eso, votar en blanco es la mejor opción.

 

Firman:

Yurley Pérez, Directiva de ASDEM. Mónica Baena, ex – directiva ASDEM, Rosa Cecilia Lemus, ex – directiva CUT y ADE. Arnulfo Arce, miembro de subdirectiva sindical del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Tolima (SUTET-SIMATOL). Hernando Ordoñez, miembro de subdirectiva sindical del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Tolima (SUTET-SIMATOL). Carlos Cruz, miembro de subdirectiva sindical del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Tolima (SUTET-SIMATOL). Domingo Murillo, Ex presidente del comité sindical de Gualanday del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Tolima (SUTET-SIMATOL), Elías Soto, ex – directivo subdirectiva Flandes, SIMATOL, Freddy Ruiz Ayala, Jorge Martínez, Fanny Rondón, Olga Lucía Peñaloza, Carlos Vergel, ex – miembros de la Asamblea de Delegados ADE. Melquisedec Perdomo. Bernabé Ladino. Nancy Guerrero, delegada del Sindicato Único de Educadores y Trabajadores de la Educación de Bolívar – SUDEB. Arcadio Obredor, Delegado de la Asociación d Educadores del Atlántico ADEA. Activistas y simpatizantes de Unidad Docente PST.

Para adherir a este manifiesto, enviar correo a:

fruizdocente@gmail.com; pstcolombia@yahoo.com

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