Llamamiento al I Encuentro de mujeres trabajadoras contra la violencia machista en los lugares de trabajo

El machismo y la violencia machista en los lugares de trabajo, es una forma específica de violencia contra la mujer, que afecta a las mujeres de la clase trabajadora; en contextos donde diariamente se vive de manera combinada la explotación y la opresión. Este es un tipo de violencia invisibilizada, pocas veces denunciada, y generalmente difícil de identificar incluso para las mujeres que la viven.

Sabemos que la situación de las mujeres trabajadoras en el mundo es agobiante, con la pandemia se dio un retroceso de cerca de 15 años según la OIT y la OMS en cuanto a empleo y condiciones laborales. Las mujeres, aunque más educadas, desempeñamos menos roles de dirección y recibimos menor remuneración en todo el mundo.

Somos víctimas de segregación horizontal (estereotipos en cuanto a las profesiones u oficios considerados como propios de las mujeres), y vertical (por el limitado acceso de las mujeres a cargos de autoridad y las desigualdades salariales).

Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT – 2015), en la prepandemia, el 52% de las mujeres económicamente activas han sido acosadas sexualmente en el lugar de trabajo.

En casos de empleadas domésticas la violencia es tan naturalizada que se presentan casos de violencia física.

Gritos, sobrenombres o apodos denigrantes, sobrecarga laboral selectiva, usar su vida sexual para denigrar, crear enemistad entre las compañeras para aislarnos, son cotidianas en todos los niveles y tipo de empresas.

Los patronos, se aprovechan de las condiciones laborales, dado que la mayoría de mujeres tenemos contratos basura y tercerizados que nos hacen vulnerables al despido, igualmente se aprovechan de nuestra necesidad y nuestra condición de madres cabeza de hogar.

Las mujeres migrantes, racializadas, indígenas, en condición de discapacidad y las LBTI, llevan la peor parte aún, perseguidas, obligadas a enfermar y a morir de hambre por la aguda crisis económica. También cargamos con la llamada doble jornada laboral, es decir con las labores de cuidado adicionales a nuestra jornada laboral.

Existen diferentes actos de violencias contra las mujeres en los puestos de trabajo, por ejemplo podemos resaltar el caso de las trabajadoras de Seatech (Atún van Camps), denunciado en la revista de Sinaltrainal y en varios eventos a nivel nacional; donde se descuenta parte del salario por ir al baño de acuerdo al tiempo que utilicen; es evidente que los hombres no se demoran el mismo tiempo que las mujeres en el baño, a causa de la menstruación entre otros motivos anatómicos, así mismo en la planta las mujeres deben falda corta mientras los hombres usan pantalón. También conocemos que las mujeres que trabajan en recaudo de Transmilenio sufren similares o peores situaciones al no existir baño en las estaciones, o no tener relevos para ir al baño; también trabajadoras de transporte de valores nos han narrado hechos similares. Las mujeres trabajadoras de servicios generales, soportan largas jornadas, haciendo trabajos diferentes o más duros que sus pares hombres con directo sesgo de género como lavar baños y servir tintos. En muchas empresas, las mujeres embarazadas son acosadas, ubicadas en las peores labores, con el fin de que renuncien y no pagarles su licencia de maternidad; a pesar de ser ilegal muchas empresas siguen exigiendo la copia de la historia clínica para validar licencias e incapacidades, obteniendo información sensible y del ámbito privado. Muchas mujeres han visto afectada su salud por estas situaciones.  Estos son solo unos ejemplos que dan cuenta de la importancia de una campaña que evidencie estos actos de discriminación patronal que atentan puntualmente contra las mujeres.

Para las mujeres no es fácil denunciar este tipo de actos porque se han naturalizado en esta sociedad machista y porque constituye parte primaria de nuestra intimidad. Es necesario articular acciones, para hacer unidad de acción con otros sindicatos para incidir política y jurídicamente a nivel nacional e internacional, y hacerle frente en conjunto a este escenario que precariza la situación de los y las trabajadoras, en particular de las mujeres.

Es por eso que queremos llamarlas a un primer encuentro sobre este tema con los siguientes

OBJETIVOS

-Visibilizar la violencia machista en los puestos de trabajo, promoviendo la denuncia pública de este tipo de actos, que incidan en los sindicatos y contribuyan a transformar la realidad de las mujeres trabajadoras.

– Crear un plan para se incluyan en los pliegos de peticiones, convenciones colectivas y laudos arbitrales las peticiones y exigencias que ataquen la violencia de género en los puestos de trabajo y se extiendan escenarios de discusión que presionen a los empleadores en la adopción de medidas contra todo tipo de discriminación de género.

– Promover un plan de organización de las mujeres trabajadoras, con independencia de clase y de la patronal, que permita trabajar en una red de solidaridad y lucha efectiva en primer lugar contra este tipo de violencia, pero también contra la explotación y la opresión en la sociedad.

El encuentro

Proponemos un encuentro inicialmente de mujeres trabajadoras, sindicalizadas o no, en el cual la prioridad sea la escucha y la sistematización de las denuncias de las propias mujeres desde sus diferentes experiencias, con principios de solidaridad e independencia de clase.

Para unirte WA al 3162689562

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